lunes, 25 de agosto de 2014

Un día de estos

  Me he dado cuenta de que nos pasamos una gran cantidad de tiempo de nuestras vidas queriendo saberlo todo. Queremos saber la hora, lo que piensan de nosotros, queremos saber el tiempo que va hacer... Queremos saberlo todo; pero cuando nos levantamos, los primeros instantes no sabemos nada, solo sabemos que somos personas en un mundo. Todos somos iguales cuando nos despertamos, después cada uno hace lo que quiere.

  Te despiertas un día y no sabes que te va a pasar; y piensas: "Va, este va a ser un día como otro". Pero... ¿y si no lo es? ¿y si en este día te toca la lotería? ¿o llegas a cruzarte con alguien y os conocéis? ¿y si en este día descubres que eres adoptada/o?

  Cada día es diferente; y aunque nos parezcan todos iguales, no es verdad. 

  El universo nos da grandes días. El problema es que no siempre vemos "la belleza" a esos días. Algunos son muy duros, cierto; pero hay que saber abrir los ojos. Porque todos los días habrá algún momento que por un segundo o por más habremos sido felices. A lo mejor de ese día todo te parezca horrible; pero te aseguro que hay un momento, antes de que te acuerdes de quien eres, en el que eres feliz.
 Cuando te levantas por las mañanas y no sabes nada, ahí, eres feliz. Luego te acuerdas de todo lo que hay y ya no eres tan feliz, pero tienes que saber mirar el mundo para recuperar esos instantes de felicidad.

 Toda nuestra vida está formada por momentos, solo eso, momentos, no hay más. Momentos que recordamos a lo largo de nuestra vida, para luego nada. Al final no hay nada, ni luces, ni reencarnaciones, nada. Terminamos de ser quienes somos y los recuerdos mueren, por eso hay que crear los mejores momentos de tu vida y da igual todos los malos momentos del mundo, se irán.

                        A.v



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